Esta parte del sitio está especialmente destinada a todas las personas que no tienen pareja, que no están enamoradas y que no conocen a nadie que cumpla los requisitos como para construir en común un vínculo amoroso.
Se incluirán en este apartado todos aquellos ritos destinados a fomentar el atractivo personal, a desarrollar la capacidad de ver, en medio de una multitud, la persona que pudiera estarle destinada, así como a fomentar el encuentro.
Es posible que alguien, a pesar de estar en pareja, tenga la tentación de llevar a cabo alguno de los rituales de este capítulo con la idea de conocer a una persona mejor o más afín que aquella con la que está emparejado, por ello es importante señalar que si así lo hiciere, el rito no funcionará e, incluso, podría ser sumamente perjudicial. Uno puede engañarse a sí mismo cuanto quiera, pero no a las fuerzas, interiores y exteriores, que se ponen en juego en todo acto mágico.